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EL MUSEO DEL ESCRITOR
21 de octubre en el Excélsior.
Sr. Director:
Mucho le agradecería publicara el siguiente comentario, relacionado
con el artículo de René Avilés Fabila, titulado ¿Dónde
quedará el Museo del Escritor?
El ex Oratorio de San Felipe Neri, es una joya arquitectónica
del siglo XVII, construida por el arquitecto Cristóbal de Medina
Vargas y está catalogado como Monumento Nacional desde 1960.
Además, forma parte del Perímetro A del Centro
Histórico, declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad
desde 1987. Todo ello obligaría a las autoridades a otorgarle un
uso cultural que beneficiara a la sociedad en su conjunto. Eso dicen las
leyes nacionales e internacionales sobre el uso y conservación
del patrimonio, así como los convenios, igualmente internacionales,
que nuestro país ha suscrito. Desespera saber que ese proyecto
cultural, que coadyuvaría a preservar el monumento en beneficio
de la sociedad, existe: el Museo del Escritor; pero las autoridades no
responden. La Secretaría de Hacienda, que lo solicita, se ha caracterizado
por hacer un uso privado y, muchas veces degradante, de nuestro patrimonio.
Por ejemplo, el ex Arzobispado, un monumento del siglo XVIII, está
convertido en salón de eventos especiales; la casa de Av. Hidalgo
78, del siglo XIX, que alguna vez fue museo y después se convirtió
en La Casita de Juárez, hoy son oficinas sin acceso
al público. El propio ex Oratorio ya fueron inexpugnables oficinas
de Hacienda. Tiene razón René Avilés, el presidente
Felipe Calderón es responsable, pero lo son más Sergio Vela
(Presidente de CONACULTA) y Alfonso de Maria y Campos (Director General
del INAH) quienes por ley, deberían proteger el patrimonio y procurar
para él un uso que lo preserve y lo dignifique. Y el otro problema
es precisamente el que se pregunta Avilés Fabila: ¿dónde
quedará el Museo del Escritor? Un espacio dedicado a las letras
mexicanas en las que nuestro país ha destacado incuestionablemente
a nivel internacional (al menos no olvidemos, por favor, a Octavio Paz).
Espero que nuestras autoridades consideren que un museo de esa índole
merece una joya patrimonial como el ex Oratorio de San Felipe Neri, es
ahí donde debe quedar; lo merecen los escritores, nos lo merecemos
la sociedad; no así la Secretaría de Hacienda.
Dra. Martha Fernández
Instituto de Investigaciones Estéticas, UNAM
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